El proceso de envejecimiento es un hecho inevitable y constante, influyendo factores como el sol, alimentación, fluctuaciones de peso, tabaquismo, alcohol, estrés; causando flacidez de la piel y los tejidos blandos, profundización de surcos y/o patas de gallo.
El restiramiento o lifting facial, tiene como objetivo reacomodar los tejidos descendidos de la frente, pómulos, mejillas y cuello, así como resecar el excedente de piel de los mismos.
Se realiza en un quirófano, puede realizarse con anestesia local y sedación o anestesia general; las incisiones se localizan escondidas en la piel detrás de la frente y alrededor de la oreja.
Después de la cirugía es importante mantener reposo, la cual puede reincorporarse a sus actividades normales aproximadamente después de 15 días de la cirugía plástica de lifting facial o ritidectomía.
Los resultados de la cirugía son de larga duración, aproximadamente unos 10 años. Hay que recordar que el proceso de envejecimiento es constante y va a depender de múltiples factores el cómo luzca en 10 años, pero definitivamente se verá mejor que si nunca se hubiera operado.