La lipoescultura se ha convertido en la cirugía más practicada de todas las cirugías en
general. Tanto las mujeres como los hombres acumulan grasa en lugares y patrones
distintos y predecibles que están relacionados genética y hormonalmente. La liposucción
también conocida como lipoescultura, se refiere al remodelado del cuerpo a través de la
extracción quirúrgica del tejido graso con el uso de cánulas para la lipoaspiración, y a la
inyección de la grasa en los sitios en el que se desea aumentar el volumen o rellenar
depresiones.
La indicación principal de la lipoaspiración es la extracción de depósitos de grasa
localizados en sectores no deseados, y que no responden o no pueden ser modificados
con la dieta ni ejercicio tradicional, que deforman la silueta corporal. La liposucción o
lipoaspiración no es un tratamiento para la obesidad ni para bajar de peso, su objetivo es
el de mejorar el contorno corporal.
La liposucción se puede realizar bajo anestesia local o general, dependiendo de la
magnitud y zonas a tratar. Se realiza en forma ambulatoria, a menos que se lleve a cabo
junto con otros tratamientos de cirugía plástica.
Para realizar la liposucción se realizan pequeñas incisiones por las que se introducen
cánulas en donde se infiltra solución preparada con un vasoconstrictor y anestesia local,
posterior a lo cual se aspira conectando estas cánulas a una máquina de presión
negativa. Se coloca una Faja la cual debe de usarse las 24 horas durante al menos 8
semanas.
Los resultados finales se ven entre el sexto mes y el año de la cirugía, como todo
procedimiento quirúrgico, aunque la principal inflamación de presenta dentro de los
primeros dos meses.